domingo, 13 de marzo de 2011
Alma-Cuerpo
En un principio, me declino por el monismo más actual, que es el basado en la neurobiología, en el que apoya que todo se puede justificar por el cerebro, y más especialmente, por la corteza cerebral. No obstante, igual que todos tenemos los mismos órganos, creo que nuestra corteza cerebral debería ser igual, ya que somos una única especie, y por lo tanto, tendría que funcionar del mismo modo y ofrecer la misma actuación ante determinados estímulos en todas las personas. Sin embargo, tras conocer algunos casos en los que los daños cerebrales afectaban completamente a la personalidad y no a todos por igual, me hacen pensar en la existencia de un alma.
La neurobiología es una ciencia que estudia las células del sistema nervioso y la organización de estas células dentro de circuitos funcionales que procesan la información y median en el comportamiento, por lo que no creer en algo científicamente comprobado no tiene sentido, ya que creas o no, es así. Sin embargo, creo que todo ser humano debe tener fe en algo, y por esta razón, suelo pensar en la existencia de algo fuera de lo inexplicable, algo espiritual, como por ejemplo, un alma, que nos haga ser como somos, únicos e irrepetibles. No obstante, que crea que podamos tener alma no quiere decir que crea en todas las historias que se cuentan como por ejemplo, la güija. Tampoco creo que el alma sea superior al cuerpo, cómo decía Platón, ya que sin el cuerpo tampoco podríamos vivir. En definitiva, pienso que son igual de importantes el cuerpo para el funcionamiento y el alma para la racionalidad humana.
domingo, 13 de febrero de 2011
¿...y el manual para dar clases?
Para empezar, todo profesor tiene que hacerse respetar, y para ello, no tiene que ser necesariamente cayéndole mal a los alumnos. Normalmente, la metodología de la clase es esencial para el comportamiento de los alumnos, ya que una clase entretenida, amena, interesante y en la que podemos participar, suele conducir a un comportamiento adecuado de la clase.
Por lo general, dar clase no es fácil, pero creo que una buena forma de llamar nuestra atención es poniendo ejemplos sobre temas cotidianos, ya que nos solemos sentir más identificados. Como bien hemos dado en este tema de psicología, la motivación es muy importante, ya que es lo que te incita interiormente a iniciar una acción determinada y a continuarla explicando así el comportamiento. Sin embargo, el profesor no te puede motivar para que estudies, pero sí lo puede hacer para que nos guste e interese el tema del que se habla. Por otro lado, no a todos los alumnos nos motiva lo mismo, y por esa misma razón, el profesor no puede acertar con todos ellos. No obstante, todos tenemos algo en común, de acuerdo a la Teoría Humanista de Rogers, lo importante es la conciencia de uno mismo. Este yo se divide en el real (cómo somos) y el ideal (cómo nos gustaría ser), claro que la relación entre estos debe ser congruente. Atendiendo a esto, el profesor debería de conducirnos hasta nuestro yo ideal, y de esta forma nos motivaría haciéndonos ver las cosas de forma realista, y cómo pienso que un profesor aparte de imponerse sobre los alumnos, debería de tener cierto interés en ellos, motivarnos en cierto modo, con palabras de ánimo para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos.
Respecto a los métodos de aprendizaje, creo que ninguno es 100% adecuado, ya que utilizando cualquiera de ellos en exceso, no se lograría una buena conducta, porque como dicen “La avaricia rompe el saco”.
Por ejemplo, de El Conductismo según Skinner, es correcto solo de vez en cuando, ya que si no, nunca llegaríamos a hacer nada por nuestra propia iniciativa, sino solo por lo que podemos conseguir.
El Aprendizaje Observacional, por Bandura, tampoco es el idóneo, ya que no podemos imitar a los profesores en todo lo que hacen.
Luego, el más acertado sería el Aprendizaje Constructivo por Ausubel, ya que es puramente intelectual, y nos ayuda a adquirir nuevos conocimientos asimilándolos y obteniendo conclusiones sobre ellos, y así recordarlos a largo plazo, ya que no es algo que aprendemos como “papagayos” y a los dos días dejamos de recordarlo.
Como conclusión diré, que para las clases en las que se aborda el tema de psicología, lo que más nos interesa son los casos reales, ya que es un tema del que no conocemos prácticamente nada y creo que a todos nos intriga. A su vez, el profesor, sin dejar de ser una figura respetada, debería mostrarse objetivo a la hora de dar clase, ya que al ser una asignatura en la que se valoran los argumentos de nuestras opiniones, tenderíamos a poner la propia opinión del profesor, por el simple hecho de que esté de acuerdo.
Ser profesor no es fácil, por eso los alumnos deberíamos de poner un poco de nuestra parte para hacer que las clases sean más productivas.
sábado, 20 de noviembre de 2010
¿Cuestión de edad?
En el primer caso de mantener relaciones sexuales entre menores de edad, éstos lo verán bien, ya que si es una pareja que se quiere, lo hacen con protección y pensando en las consecuencias que ello puede acarrear, no verán inconveniente, y por otra parte, probablemente, los adultos, principalmente los padres, no lo verían correcto.
También es verdad que dentro de los menores de edad hay diferentes casos, por ejemplo, dos personas de 13 años, aunque piensen ser lo suficientemente maduros no lo son, ni psicológicamente, ni físicamente, y por ello creo que sería una edad un poco temprana. Sin embargo, llegas a una edad en la que estás más preparado, y al igual que tienes opción a elegir si estudiar bachiller o ponerte a trabajar, tienes o por lo menos tendrías que tener opción a decidir si quieres tener o no relaciones sexuales. Por tanto, creo que esto si sería moral, siempre y cuando se haga correctamente.
Por otro lado, entre un menor (generalmente una menor) y un mayor de edad con una gran diferencia de edad (14 años-30años), lo veo menos moral, porque aunque se quieran, creo que no podrían llevar una relación estable, debido a que no buscan lo mismo, su situación laboral, familiar, social…es diferente en todos los aspectos.
De igual modo, creo que si por ejemplo estuviera yo en alguna situación así pensaría diferente, aunque la sociedad crea que es totalmente inmoral.
En conclusión, creo que hay situaciones y situaciones, pero que si lo haces con cabeza, ¿por qué no?.
domingo, 24 de octubre de 2010
¿Para qué estudio?
Al principio, en primario, secundario y generalmente en bachiller, adoptamos ante el estudio una actitud pragmática, ya que lo que buscamos es aprobar el curso, y a la vista está que al poco tiempo de hacer un examen se nos olvida lo estudiado, porque nosotros después no dependemos de ello. El que estudiemos para aprobar no quita que alguna asignatura nos interesa, aunque realmente si no nos obligaran, o solo nos sirviera para saber por saber, probablemente no hubiéramos estudiado todos estos cursos.
Cuando verdaderamente se empieza a adoptar una actitud especulativa, aunque generalmente combinada con la pragmática (para encontrar trabajo, ganar dinero…), es a la hora de elegir una carrera, puesto que escoges el camino que te interesa y del que te gustaría saber más.
Nuestra prioridad ante los estudios, es tener un buen futuro, por eso predomina una actitud pragmática, pero por ejemplo, si yo toco la guitarra o me informo sobre algo que me guste especialmente, sabiendo que no me voy a dedicar a ello, quiere decir, que busco el saber por saber.
La verdad, es que la actitud especulativa sirve de mucho, como por ejemplo para tener una gran cultura ante una variedad de cosas, y creo también que es bastante mejor porque al ser iniciativa tuya, lo haces con más ganas y más motivación. Por este motivo, todos deberíamos estudiar por el simple hecho de saber por saber, aunque realmente no es así.
En conclusión, todos estos años he estudiado con una actitud pragmática, pero si solo buscara lo útil, me pondría a trabajar ya, dado que es un objetivo de mi futuro, pero como quiero dedicarme a algo que me guste de verdad, cuando empiece la carrera seguiré estudiando, pero esta vez predominará la actitud especulativa.
martes, 8 de diciembre de 2009
¿Quién es tu gran apoyo?

Más que el aborto en general, el tema reciente es el poder abortar a partir de los 16 años.
Es un tema que tiene mucho debate, ya que se ha puesto una ley que permite abortar a las menores sin permiso de sus padres, y del que ha habido manifestaciones y quejas así como votos a favor.
Acerca de este tema tengo dos opiniones.
Si me pongo en el lugar de la madre y del padre, creo que es muy normal que estén en contra, ya que quien sufre la situación del embarazo y pasa por una serie de emociones muy duras es su hija, y creo que tienen derecho a saberlo, porque los padres son las personas que más te pueden ayudar y que nunca te dejarán sola, y menos con un tema de esas condiciones.
Por otra parte, si me pongo en la piel de una chica que se ha quedado embarazada creo que uno de sus principales miedos es, cómo decírselo a sus padres, y por tanto, sería un peso menos, el no tener que contárselo, aunque también pienso, que se acabarían enterando de todos los modos.
Luego, hay casos a parte, como una violación, que por supuesto que estoy a favor del aborto, pero creo que en esos casos es imposible que los padres no lo sepan.
Desde otro punto de vista, un argumento en contra sobre el poder abortar a los 16 años, es que las chicas tendrían menos precauciones a la hora de mantener relaciones sexuales, ya que tienen la opción de abortar, y en mi opinión, abortar no debería de usarse como “método anticonceptivo”, ya que precauciones hay muchas, y todos las conocemos.
Como conclusión final, diré que estoy más a favor que en contra, ya que por lo menos se le da la oportunidad a la joven de contárselo o no a sus padres, ya que tanto la situación como las relaciones familiares de cada familia es muy relativa. Pero considero muy importante decir que no estoy a favor si va a utilizarse como “método anticonceptivo”, aunque para ello, no hay leyes que midan los pensamientos.
viernes, 30 de octubre de 2009
Bicho malo nunca muere.
El diccionario de
En mi opinión, son dos palabras muy relativas, en las cuales detrás de ellas siempre hay una razón o un motivo.
Normalmente, asociamos el ser buenos con no hacer nada malo. Sin embargo, ser buenos también significa realizar actos en beneficio de los demás. Por ejemplo, si todos nos quedamos sentados en el sofá, no hacemos mal a nadie, pero fuera puede haber gente que con nuestra ayuda sea feliz.
Desde pequeños, nos enseñan que tenemos que ser buenos, por que eso es lo correcto.
Nos muestran lo que es bueno y lo que es malo, y muchas cosas de las que hacemos cuando somos mayores vienen dadas por nuestra educación desde que éramos niños. En realidad, el ser buenos y hacer las cosas bien es lo moral y no perjudica, sin embargo, acciones reconocidas como algo malo, por ejemplo, mentir, también pueden servir para no hacer daño, por lo que no perjudica a nadie, y el ser sincero, que teóricamente es lo bueno, a veces hace daño, mientras que las mentiras PIADOSAS, que no influyen en algo más importante, no lo hacen.
¿Qué pasaría si todos fuésemos malas personas?
Que estaríamos solos, no seríamos capaces de querer, y viviríamos en un mundo egoísta, por lo que seríamos completamente infelices, nadie ayudaría a nadie y las cosas irían bastante mal.
¿Y si todos fuésemos buenos?
Sería mejor, porque iríamos mas seguros por las calles, sin el miedo de que te pueda pasar algo, no tendríamos que preocuparnos tanto de si alguien sería capaz de hacer algo que no debería. Además pienso que si todos fuéramos buenos tendríamos más amigos, porque confiaríamos más los unos de los otros.
Actualmente, hay gente mala y gente buena. Gente buena que quiere ser mala para gustar a otras personas, gente mala que cree ser buena, y gente mala que se avergüenza de los que son buenos, porque se les asocia con la personalidad de una persona aburrida.
Además, creo que todas las personas buenas tenemos alguna vez en nuestra vida algo que nos haya echo hacer o decir algo con un poquito de mala intención, aunque solo sea por rencor…
También pienso que nadie es bueno al cien por cien, y ya sea por las películas o la realidad misma, los malos la mayoría de las veces se acaban saliendo con la suya, por eso o pisas, o te pisan.
No todo es Blanco o Negro.